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Coleccionando momentos...

Algo que contar

A día de hoy

Después de un fin de semana de lluvia en el que ha sido ella la causa principal de que no hiciera nada especial, estoy de vuelta.

Parece que el sol quiere hacer su aparición en escena, lo cual me alegra enormemente, pero me da la impresión de que las nubes lo vencerán en el intento, y de que no vendrá el sol hasta bien entrado el verano.¿Cómo es eso de "hasta el 40 de mayo no te quites el sayo"?Pues eso, y aún estamos a 16,así que aún queda un tiempo... :D

Además, recta final de exámenes, los plannings empiezan a hacerse frecuentes, y el extrés y todo lo que esto conlleva (comer como una loca, dormir poco o nada, un mal humor creciente que odio en mí misma)... en fin, afortunadamente es una etapa. Sé que pasará a la misma velocidad que si no hubiera exémenes, y eso me tranquiliza.

Una profesora dijo un día en una clase en la que yo estaba que "un examen es un momento intelectualmente brillante", así que no es plan de estropear ese momento con nervios que bloqueen a la cabeza, no? Digo yo... (eso ya es conclusión propia)

Un día cualquiera, pero distinto

Después de este largo (o corto, según para quién) tiempo sin dejar aquí reflejados algunos de mis pensamientos,debido a problemas informáticos, aquí estoy de nuevo. :)He de decir que los pensamientos no los dejé de tener, aunque sí de plasmar por escrito.
Entrando ya en materia... hay días en los que me parece incluso absurdo salir de mi cama por la mañana. Me levanto por inercia, no sé si con el pie izquierdo o no, pues estoy demasiado dormida como para saberlo. Llego a la cocina y ésta me recibe con una bombona de butano vacía. Es decir, Joanna, te tienes que duchar con agua fría. Cuando un rato más tarde llego al instituto, toda apurada, me dicen que el profesor de matemáticas no vendrá a 1ª hora. Es más, lo había avisado con anterioridad, pero mi cabeza debió haberse tomado un rato libre en ese momento. Total, una hora de sueño perdida, y mi mal humor era cada vez más difícil de disimular. A 2ª hora, al de química se le ocurre la genial idea de ponernos un examen. Bien... este está siendo un día redondo. Bueno, pienso, esperemos a que sigan pasando las horas. Para algo me habré levantado...
Pues no, lo cierto es que cuando llego a casa mis hermanas no están de muy buen humor, tengo 100000 apuntes que estudiar, y muchos exámenes en la cabeza que querría no tener que hacer. Pero, en fin... al fin y al cabo, así es la vida del estudiante, que, ya de paso lo digo, no es satisfactoria momentáneamente, pero me alegra pensar que algún día sí lo será.